lunes, 14 de noviembre de 2011

Tengo ya 25 años y medio y no he hecho nada


Cuando le dije a Hache que tenía que hacer un blog su respuesta fue una de esas respuestas que te indignan pero que no puedes replicar porque son verdades verdaderas: “Tu no sabes hacer eso”. Es verdad, no tengo ni idea, nunca he hecho un blog, ni un diario de aprendizaje, tampoco han experimentado conmigo en clase, ni me han dicho así, en vivo y en directo, que no sé manejar la frustración (y eso que fui a un colegio de monjas donde rezaban para que no fuéramos futuros terroristas, todo a la cara, sin medias tintas).

El sistema educativo ha cambiado, de repente y sin avisar. Europa ha aterrizado en nuestras vidas y en este máster donde pretenden “enseñarnos a enseñar”, lo peor es que creen que cumplen con las “competencias” establecidas.

Hache dice que sólo sé quejarme, pero es que mi esperanza se ha ido, también de repente y sin avisar, sin tener en cuenta la gravedad del asunto. Lo admito, no sé absolutamente nada y creo que no me van a enseñar mucho, sálvese quien pueda. Esto es un problemon porque yo quiero salvarme, pero necesito que, al menos, me den un remo. ¡UN REMO! ¿Es tanto pedir? El viento no sopla a mi favor, definitivamente he perdido la esperanza de saber qué narices es un programa educativo (igual el problema es mío que he construido la barca con madera que no flota).

- Es que no te das cuenta Hache, tengo ya 25 años y medio y no he hecho nada.

Él me mira y asiente, hace que piensa. Cree que si me da la razón le dejaré tranquilo, a estas alturas ya sé que no le interesa nada de lo que le estoy contando.

- Hache, te importa un pimiento todo esto -insito con ojos de pena- te importa un pimiento que me hunda.

Por fin, después de un largo silencio que da miedo, me contesta, lo que quiere, pero contesta: "Mira Clara, sólo te queda ser agua".


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